Sabido es que no se agotarán las zonceras mientras haya una matriz soberbia en la política oficialista. Y como que siempre hay un pero para cada cosa, surgió algo distinto. Una tontera grandota, grave, altisonante, estridente, mayúsculamente desesperada por las varias urgencias que la impulsan.
Venía de San Juan –como los temblores-, la versión de tal tontera. Y como ocurre con todo movimiento, el epicentro comenzó a buscarse.
Los mensajes de texto advertían¡ busquen en internet!. Decían que debía encontrarse en la versión de un diario sanjuanino.
A la postre apareció publicado, como certificación de tantos rumores en la página 4 del diario Nueva Rioja, el pasado lunes 14 de Abril donde éste (tomando como fuente al Diario de Cuyo), informa sobre un importante cónclave minero en la vecina provincia de Gioja.
Y allí estaba –en el cónclave- la diputada nacional Griselda Herrera, razón excluyente de los mensajitos que se entrecruzaban rápidamente desde Chilecito a Famatina, desde Famatina a Chilecito. Veloces. Prestos. Como corresponde a una defensa eficiente, responsable. Cuidando la lucha común, no arriesgándola en actos o gestos instintivos por donde suelen introducirse los enemigos disfrazados de aliados.
Institucional, a no dudarlo era ese encuentro. Y estratégico, esto debe quedar claro.
No fue un encuentrito de legisladores viatiqueros. Los diputados nacionales van asomando al emporio de los negocios megamineros. Quieren participar, ellos. Y ellas también.
Puede conocer Veladero Griselda ahora, como llevaron a Viviana a Gualcamayo antes.
Es para que vean un emprendimiento, nada más. Término neutro éste, emprendimiento disimula bien, cuando no se encuentra diferencia entre empresa y curro. Y ávidos curreros locales son los que acompañan e incitan.
Maza y Nonino hablaban de emprendimiento minero del Famatina, hoy siguen Beder y Ortiz, cuates en esto del emprendimiento gestado entre las permisivas cláusulas de la neoliberal reforma del año 1994. Texto constitucional al que se aferra el cártel minero tan propicio al interés de gobernadores cordilleranos ávidos de jugar en la divisional de los meganegocios.
¿Beder Gold Herrera Company?, of course, my lord.
¿Gioja está?¿Sí ó no?.
¡Es la economía, hueón!.
No hay casualidad donde sobran las causas. Esta no es la zoncera alucinada de una concejal queriendo agradarle a su jefe, esta ya es una participación en ámbitos donde se diseñan políticas mineras a todo vapor, caiga quien caiga. El tiempo aquí es de oro puro y necesitan sacarle el cerro a las comunidades. Este Famatina tan propio, puesto de oferta con una frase rimbombante, en foros donde están ausentes los pueblos que no dan, ni darán licencia social, ni tregua a exploraciones urgidas ni explotaciones futuras. Pero para quitarle el derecho común a los dos heroicos pueblos del oeste riojano, hay que decidir sin ellos y lejos de ellos.
Por lo menos lo intentarán, para ver si desorientados se quiebran y abandonan esta resistencia infranqueable. Entonces, cuando se pueda, si pueden, ó cuando parezca que haya un permiso, desde algún foro de miserables saldrá la venia para que “la Gold” correspondiente, comience a vender acciones en el mundo, a costa de la contaminación común de cada día. Tienen que decir que sí a espaldas del soberano. Sacar la discusión sobre genocidio megaminero planificado, del ámbito donde caen derrotados cotidianamente, y en todo intento. Los traidores son capaces de entregar la vida de las futuras generaciones a cambio de su propio bienestar.
Esa es la estrategia. Que otros decidan por nuestros pueblos. Incluso reemplazarlos por estas representantes con escuditos del congreso en las solapas de sus trajecitos sastre. La idea es que ellas y ellos discutan en otros lugares el destino de la tierra, el agua, la riqueza y la vida misma de los riojanos.
Como era en un principio, cuando de los Menem nacían Mazas, Herreras, y tantos otros hijos putativos del otrora Señor Feudal de La Rioja.
Fueron por Veladero mostrándoles. Hasta allí llevan de paseo a las amazonas riojanas de la megaminería. Concejal o diputada, qué más da!.
-“¡Este es el emprendimiento, señoritas legisladoras!”. En buen sanjuanino pero sin la yapa testicular con que cierran sus frases no tan célebres, los gendarmes regionales de la minería.
Después, ya en la práctica de esta nueva realidad estuvieron presentes los que pretenderán suplantar la soberanía popular riojana: legisladores sanjuaninos y de otras provincias, cronistas promineros, vicegobernadores, productores viñateros, proveedores mineros, ambientalistas. Representantes de Catamarca, Salta, Santa Cruz, Mendoza y los locales Juan Carlos Gioja, Graciela Caselles y Ernesto López.
Todos más ella. Griselda Herrera, chileciteña, en nombre y representación del pueblo argentino como presidente de la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados de la Nación.
La diputada vendrá por Chilecito, seguramente dirá que la sacaron de contexto. Que no hay motivos de que preocuparse. Pregúntense si rechazó los aplausos promineros que saludaron en ella, el gesto cómplice de polleras, que ellos esperaban de La Rioja con pantalones. Ya la tienen. Dijo: “Los desafíos son para que los encaremos y no para que los esquivemos”.
Si la ve venir, si le encara nuevamente, no la vote. Dígale óle, olé y esquívela. Sentirá el estrépito de una tontera desesperada, chocándose con una dignidad: la suya, ciudadano.
Ahora sí, El Famatina no se toca.
(Más que Gracias Diario Chilecito por esta libertad infinita. Hasta el viernes cuando los ramos generales de la realidad oferten reflexiones, algunos puntos de vista y dulces cuestiones).
Un sincero afecto a los pacientes lectores de las 20 zonceras provincianas y de esta tontera desesperada).












