e la frase casi a diario y sus funcionarios dicen estar hartos de escucharla.Otros manifiestan no estar de acuerdo, seguros de que la sola repetición de esta cantinela, está dando motivo para que se piense que lo dicho es porque esa caja está repleta, ó porque la vaciaron antes de asumir. Y no es muy propicio, dicen, que la gente piense tan temprano, en cuestiones de las que debiera avivarse muy pero muy tarde.
Sesudos asesores aciertan que es malo se sepa sí en la caja hay mucho ó poco, por una cuestión de supervivencia política. En realidad, la petaca debiera contener, para ser precisos, cinco veces más de lo que había con el anterior mandarín, según Pachamama Internet.
Si la gente sabe eso puede pedir que se distribuya lo que hay en la caja. Esto, si lo que sale de “Más Allá” llega para acá.
Pudiera que los humanos pidan, dicen, lo necesario para poder alimentarse, educarse y vestirse. Y después, ¡insaciables!, querrán curarse (si están enfermos) divertirse (si están sanos) ó jubilarse (sí están viejos).
La especie humana nunca entiende lo esencial. Que lo de la caja es para cuestiones más importantes que las NBI.
¿Así se llaman esas miserables, no?. Las nunca bien ponderadas “Necesidades Básicas Insatisfechas”, esas que alguna gentuza subversiva, pretende sean atendidas con status de derechos humanos violentados.
¡Qué la gente no se avive de la Teoría de los Dos Diablitos. Teoría de dos caras en una sola cabeza. ¡Hay que confundirla urgentemente contraponiendo que en la caja hay poca cosa, no hay nada ó que hay demasiado. O que una mitad está más llena ó que la otra mitad está más vacía, pero sea lo que sea, nunca decirle a nadie que es posible repartir. Ortodoxia económica pura. La campaña terminó, que se entretengan con los inodoros. ¡Hay que disciplinar la chusma consumista!. Sobre todo cuando tiene hambre.
Un diablito con dos caras, se ha sentado arriba de la caja y no se puede sacar nada. De la caja. Para que todo lo que venga de “Más Allá”, llegue. Pero como El está sentado arriba de la caja, ésta no se puede abrir. Entonces, no entra lo que llega. A la caja. Y así, eternamente puede decirse que no hay. Lo de la caja no alcanza. Y que tampoco puede usarse lo que viene de “Más Allá” porque no es suficiente y que todo se resolverá cuando lo que se pida nuevamente, llegue.
Y así eternamente hasta el fin de los tiempos. Mientras, seguirá llegando lo de “Más Allá” que no puede repartirse acá. Porque que no hay, dirán. O no alcanza, dirán. O ¡Esperen! o ¡Aguanten, che!.
Hay maneras y maneras para mantener esta paz social, “crisis de caja” justifica El Obediente”.
Hay buenos métodos para mantener la paz social. “Crisis de caja”, justifica “El Obediente diario”. Y Lo que no sale en los diarios y en la tele no existe ¿viste?.
-“El diablito ya pidió lo que ustedes quieren, pero ya saben como se demoran los de Más Allá...”. “¿Qué cuanto pidió? 80 millones más”.
-“¿Cómo que donde están los 189 millones extra-co-par-ti-ci-pa-bles de la otra vez?”.
- “¡ Ingratos!. ¡Desagradecidos!.”
- “¿Y la Quincenita Diet?”
“Crisis de caja”, justifica El Obediente (diario).
Gracias a esta endemoniada austeridad sentada sobre la caja ¡todos adelante a pesar de tanto detractor!
Y, así, sentado, este diablito recibirá lo que eternamente seguirá viniendo de “Más Allá”.
“¡Con vaselina y con sumisión, síganme los buenos por la ruta de la producción!”.
Hay gente que dice, que la gente piensa que... “gente que es muy mala comenta cosas como éstas”. ¿Será?.
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